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miércoles, 22 de febrero de 2017

Bienaventuranzas del Evangelizador


Bienaventurado el evangelizador que ha escuchado la “llamada del Señor” y le ha dicho que sí.
Bienaventurado el evangelizador que invoca al Espíritu Santo para que ponga en sus labios las palabras justas, la Palabra de Dios que necesita escuchar la persona a la que evangeliza
Bienaventurado el evangelizador que está atento a la Voz del Señor que le habla en su Palabra pero también en el clamor de su pueblo.
Bienaventurado el evangelizador que se sabe necesitado de la vida comunitaria porque en ella se

martes, 2 de diciembre de 2014

Bienaventuranzas del peregrino para orar y cantar



A lo largo de la historia fueron muchos los peregrinos que se cruzaron en el mar de la vida, hoy en día queremos referirnos sólo a algunos, a esos que zarpan de su puerto de origen para lanzarse a nuevos destinos, porque han seguido a un hombre de Galilea que los ha encantado y los ha animado a seguirlo, sí, siguen a Jesús y son hombres y mujeres consagrados que a la llamada del señor dijeron "Heme aquí Señor, envíame a mí".

Hablamos de los Consagrados, de la Vida Consagrada que ha asumido el seguimiento de Cristo con

domingo, 30 de diciembre de 2012

Mensaje de Benedicto XVI por la XLVI Jornada Mundial de la Paz (1 de enero de 2013)



1. Cada nuevo año trae consigo la esperanza de un mundo mejor. En esta perspectiva, pido a Dios, Padre de la humanidad, que nos conceda la concordia y la paz, para que se puedan cumplir las aspiraciones de una vida próspera y feliz para todos.

Trascurridos 50 años del Concilio Vaticano II, que ha contribuido a fortalecer la misión de la Iglesia en el mundo, es alentador constatar que los cristianos, como Pueblo de Dios en comunión con él y caminando con los hombres, se comprometen en la historia compartiendo las alegrías y esperanzas, las tristezas y angustias[1], anunciando la salvación de Cristo y promoviendo la paz para todos.

En efecto, este tiempo nuestro, caracterizado por la globalización, con sus aspectos positivos y negativos, así como por sangrientos conflictos aún en curso, y por amenazas de guerra, reclama un compromiso renovado y concertado en la búsqueda del bien común, del desarrollo de todos los hombres y de todo el hombre.

Causan alarma los focos de tensión y contraposición provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista, que se expresa también en un capitalismo financiero no regulado. Aparte de las diversas formas de terrorismo y delincuencia internacional, representan un peligro para la paz los fundamentalismos y fanatismos que distorsionan la verdadera naturaleza de la religión, llamada a favorecer la comunión y la reconciliación entre los hombres.

Y, sin embargo, las numerosas iniciativas de paz que enriquecen el mundo atestiguan la vocación innata de la humanidad hacia la paz. El deseo de paz es una aspiración esencial de cada hombre, y coincide en cierto modo con el deseo de una vida humana plena, feliz y lograda. En otras palabras, el deseo de paz se

sábado, 22 de diciembre de 2012

BIENAVENTURANZAS: "Felices los catequistas pobres"



“Jesús, al bajar con ellos, se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban curados; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán! ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!” (Lc 6, 17-23)

FELICES LOS CATEQUISTAS POBRES

Felices los catequistas que viven con austeridad
Y dan testimonio de desapego de las cosas materiales.

Felices, si ponen sus recursos al servicio de la gente.
Felices, si dan su tiempo generosamente y sin especular.