El adviento es el tiempo litúrgico que sirve para preparar la celebración del nacimiento
de Jesús, el Hijo de Dios, y para reflexionar en que toda la humanidad estamos
esperando la segunda venida de nuestro Salvador.
Son cuatro domingos en que se usa el color morado para los
ornamentos.
Los evangelios que se proclaman en estas celebraciones le
recuerdan a la Iglesia y a cada uno de los cristianos la necesidad constante de
cambiar de vida, de convertirnos.
Es tiempo para aprender a orar personalmente, en familia y
con la comunidad cristiana, de corregir nuestros comportamientos dañinos y
egoístas, de reconocer la presencia de Jesús en medio de la Iglesia, de dirigir
nuestro corazón a María para aprender de ella a esperar y preparar la venida
del Salvador.
Los Domingos de
Adviento
1º Domingo: Con este
primer domingo de Adviento, que inicia el año litúrgico, san Lucas nos recuerda
que el Señor, al anunciarnos su venida, nos manda permanecer en vela y orar
(Evangelio). San Pablo nos pide que nos preparemos para la venida de Cristo,
llenándonos “de amor por todos”












